Y si en un instante, ausente el amado amante, volvieras la mirada, más allá, blanca dama, un rumor hondo del mar oirías en noches de antes besando tu piel el sur con caricias de verdes algas.
Y si en un segundo, sola, el tiempo regresara, romperías el corazón que late contigo ocupando minutos con besos del alma, del alma perdida en orillas, ya sin sentido.
Y si tú en ese instante y si tú en ese segundo no fueras tú, fueras él,
ese amado amante habitando tu mundo que está en tu piel, que no fue..... Eyna